Bata, Victoria

Photograph of Victoria Bata, circa 2006

Victoria Bata, interviewed by Kären Mason, 2006.

Victoria Bata, entrevistada por Kären Mason, 2006.

Victoria Manrique Bata (born 1924)

Written by Catherine Babikian

Victoria “Vicki” Bata was born in Sioux City, Iowa, in 1924. Her parents, Soledad and Rafael Manrique, were originally from central Mexico. They had worked in Texas and the Quad Cities before coming to Sioux City in 1923. Her family lived in the South Bottoms, a close-knit Sioux City neighborhood on a bend in the Missouri River, and her father worked at the Armour & Company packinghouse.

Vicki’s formal education ended after the eighth grade, as her mother did not allow her to continue. “But then I did a lot of homeschooling. I sent for books,” she remembers. “I enjoyed school.” She began working at the Tri-State Produce Co. at fourteen, even though the plant required its workers to be sixteen or older. “My godmother got me in and told them I was sixteen,” Vicki remembered. “And I started working, candling eggs and picking chickens.”

After working at Tri-State, Vicki worked in the Armour packinghouse, a job she quit when she married Efren Bata in 1945. Less than a decade later, the South Bottoms neighborhood was demolished to make way for Interstate 29. Consequently, Vicki, her husband, and their extended family moved to Morningside, a neighborhood in southeast Sioux City.

We were one of the first Mexicans in Morningside…I can remember hearing that one lady said, oh, we’ve got some darkies moving over there. I vowed that I’d never coffee with any of them and I never did. I never did coffee. But when we had things out of our garden I’d have the kids take them up to their door, but I never went into their homes and coffee’d.

 

 

Efren became a police officer, and Vicki stayed at home to raise their seven children. As her children grew older, she became more involved with the community—starting with her membership in the Sioux City YWCA. She served on its Board of Directors starting in 1967 and was named YWCA Woman of the Year in 1979.

Well, my daughter got married. One day, she said, Mother, let’s go to the Y. So I asked my husband if I could go and he says all right. We went and that was my downfall. I get involved in everything. I don’t know why. We enjoyed it. We joined the craft club and then afterwards I can’t remember who the director was and they asked me if I’d be on the board…I was the only Mexican…All the clubs, like my sewing guild, my quilt guild, the PTA, wherever we went the Mexican people just did not.

 

Vicki began working outside the home after her husband retired from the police force in 1980. “There was a store opening up right here on Morningside Avenue,” she says. “I asked them if I could work. I told them I never worked before…but that I loved to sew and I liked color.” She worked four days a week on the sales floor and traveled to Minneapolis and Omaha to help select the store’s stock. “I was glad to have had that opportunity,” she says.

“Sioux City has been good to us,” Vicki says. “We’re lucky.”

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Victoria Manrique Bata (nació en 1924)

Escrito por Catherine Babikian

Victoria “Vicki” Bata nació en Sioux City, Iowa, en 1924. Sus padres, Soledad y Rafael Manrique, provenían del centro de México. Habían trabajado en Texas y las Quad Cities [Iowa] antes de ir a Sioux City en 1923. Su familia vivía en South Bottoms, un barrio estrechamente unido ubicado en una curva del río Misuri, y su padre trabajaba para la empacadora de carne Armour & Company.

La educación formal de Vicki terminó después del octavo grado, porque su madre no le permitió continuar. “Pero entonces estudiaba mucho en casa. Pedía que me trajeran libros”, explica. “Me gustaba la escuela”. Empezó a trabajar para la empresa avícola Tri-State Produce Co. a los 14 años, a pesar de que en la planta se exigía a los trabajadores tener un mínimo de 16 años. “Mi madrina consiguió meterme y les dijo que tenía dieciséis”, recuerda Vicki. “Y empecé a trabajar examinando huevos y eligiendo pollos”.

Después de su trabajo en Tri-State, Vicki empezó en la empacadora de carne Armour, un empleo que dejó al casarse con Efren Bata en 1945. Menos de una década más tarde, el barrio de South Bottoms fue demolido para abrir paso a la Interestatal 29, por lo cual Vicki, su esposo y el resto de sus parientes se mudaron a Morningside, un barrio en el sureste de Sioux City.

Fuimos unos de los primeros mexicanos en Morningside… Todavía recuerdo oír como una mujer decía: “oh, tenemos algunos negritos que se trasladan aquí”. Juré que nunca tomaría café con ninguna de ellas y nunca lo hice. Nunca tomé café. Pero cuando teníamos cosas de nuestro jardín, hacía que los niños se las llevaran a su puerta, pero nunca entré en su casa ni tomé café.

Efren se hizo policía y Vicki se quedó en la casa para criar a sus siete hijos. A medida que estos crecían, ella se iba involucrando cada vez más en la comunidad, empezando con su membresía en la YWCA [Asociación Cristiana Femenina]. Empezó a servir en su Junta Directiva en 1967 y fue nombrada Mujer del Año YWCA en 1979.

Bueno, mi hija se casó. Un día dijo: “madre, vamos al Y”.  Así que le pregunté a mi esposo si podía ir y él me dijo que sí. Fuimos y esa fue mi perdición. Participé en todo. No sé por qué. Lo pasábamos muy bien. Nos apuntamos al club de manualidades  y después, no recuerdo quién era el director entonces, me pidieron si quería estar en la Junta… Era la única mexicana… En todos los clubes, como el de costura, el de hacer cobijas, la PTA [asociación de padres y maestros], allá donde nos apuntábamos, la gente de México simplemente no iba.

Vicki empezó a trabajar fuera de la casa después de la jubilación de su esposo como policía en 1980. “Había una tienda que iba a abrir justo aquí, en Morningside Avenue”, explica. “Les pregunté si podía trabajar. Les dije que nunca había trabajado antes… pero que me encantaba coser y me gustaba el color”. Trabajaba cuatro días a la semana en el piso de ventas y viajaba a Minneapolis and Omaha para ayudar a elegir el stock de la tienda. “Me alegró haber tenido esa oportunidad”, dice.

“Sioux City ha sido buena para nosotros”, dice Vicki. “Somo afortunados.”

Translated by students of the course Translation Workshop: English into Spanish taught by Pilar Marcé (Fall 2017).

Bata, Victoria